La mayoría de los problemas del
sueño se resuelven sencillamente, realizando pequeños
cambios en las rutinas y los hábitos del bebé. Un porcentaje
muy pequeño de bebés puede tener un problema neurológico
o madurativo que dificulte el sueño, la alimentación
y la maduración. Si tu bebé impresiona demasiado flojito
(hipotónico), le cuesta alimentarse, tiene un llanto muy suavecito
o parecido al llanto de un gato y no conseguís que fije la mirada,
te recomiendo que consultes a la brevedad con su pediatra para que
realice una evaluación exhaustiva para asegurarse de que esté
bien o hacer el diagnóstico y comenzar con el tratamiento necesario.
Le informamos que una donación le será requerida para acceder al tratamiento.